Opinión y Análisis


Radio


Esta categoría fue declarada desierta

Esta categoría fue declarada desierta


Esta categoría destaca piezas periodísticas en las que las intenciones de expresar opiniones y promover discusiones se concreten en pasajes sonoros ricos en argumentos. De los trabajos participantes se espera solidez en las ideas, virtud que solo proviene del conocimiento del tema; y alta calidad del producto emitido, valor directamente relacionado con el uso correcto del rico lenguaje radial. A juicio del jurado ninguna de las piezas se destacó por estos rasgos y, en consecuencia, no se premia esta categoría.

Televisión


Martínez se escribe con W

Martínez se escribe con W

Carlos Cortés, Simón Jaramillo, José Molina y Alejandra Cuéllar

La Silla Vacía

La Mesa de Centro se cita ya en tertulias periodísticas y en mentideros políticos como si se tratara de un programa de televisión de vieja data. Esta forma de hacer periodismo de opinión aprovecha las nuevas tecnologías para conectar con todo tipo de público, y con una narrativa cuidada y creativa les permite a los internautas reírse de temas que indignan. El capítulo Martínez se escribe con W tiene además el mérito de descubrir las sutiles manipulaciones que puede ejercer un medio, gracias a su connivencia con el poder. Contribuye así a enriquecer el debate público y, sobre todo, la crítica de medios, tan necesaria en este país.

Prensa


Las heridas de la mente

Las heridas de la mente

Mauricio García Villegas

El Espectador

Mauricio García Villegas ha convertido su columna semanal en un espacio de tolerancia y pedagogía, ajeno a la crispación y a la acrimonia de buena parte de la opinión colombiana. Su columna explora una preocupación constante del periodismo contemporáneo: cómo una de las grandes conquistas de la sociedad digital, la democratización de la posibilidad de informar, ha otorgado poderes inéditos a quienes hacen de la mentira una forma eficaz de manipulación política. Las heridas de la mente son las de nuestra incapacidad para defendernos de la sinrazón, pero también para cultivar una duda razonable. La columna de García Villegas es un llamado de atención sobre nuestras vulnerabilidades y una advertencia sobre las consecuencias que las trampas del lenguaje pueden tener en nuestras democracias.