Crónica


Radio


Las cantaoras de Barrancabermeja

Las cantaoras de Barrancabermeja

Ómar Gómez

Emisora Cultural Luis Carlos Galán

Este relato coral acertadamente musicalizado le permite a la audiencia descubrir el valor de las vendedoras de pescado y lavanderas de Barrancabermeja, cantaoras del pasado y presente de toda una región. Resiliencia, cultura y memoria se entremezclan en la crónica sobre los pueblos ribereños y se cuentan en una narración contundente y honesta. Un pueblo en las voces de sus mujeres es explorado por el periodista independiente, quien privilegia el grito del río abrazado por el sonido de la tambora para sensibilizarnos con el país regional.

Televisión


Tronco de negocio

Tronco de negocio

Federico Benítez y Tomás Aguirre

Los Informantes - Canal Caracol

En Bocas de Satinga, municipio maderero de Nariño, otros actores armados con hachas son culpables de la incontrolada tala de árboles en la región, que solo beneficia a los dueños de los aserríos y a los grandes compradores, ya que los campesinos “troceros” apenas sobreviven del ancestral oficio. Selva adentro, y con riesgo creciente, los periodistas siguen el curso de la cadena de explotación de la madera por el río, un negocio ilícito que por su rentabilidad se compara con el del narcotráfico, como lo demuestra la crónica con datos y testimonios contundentes, en una limpia narración.

Prensa


Paulina busca a su hija

Paulina busca a su hija

Juan Miguel Álvarez

Revista El Malpensante

Esta crónica muestra cómo se pueden contar esas historias de las víctimas del conflicto: con empatía, pero sin lástima; con reportería juiciosa, pero sin pose erudita; con personajes y paisajes, pero también con contexto histórico y sociopolítico. Así logra reconstruir la vida de una madre, que aún sigue buscando el cuerpo y reivindicando la memoria de su hija, asesinada por los paramilitares en Calamar, Guaviare, por el único delito de ser enfermera de los pobres.Un caso de reparación simbólica en uno de esos municipios donde los paras jugaron con las cabezas de sus víctimas, como hicieron con Cristina, a quien solo le dejaron el torso, y ni eso le quedó a Paulina.

Reconocimiento del Jurado


El vuelo de un pterodáctilo

El vuelo de un pterodáctilo

Julián Isaza

Revista El Malpensante

Desde los primeros párrafos, la crónica deja en vilo el corazón del lector a bordo de uno de esos icónicos aviones DC-3 manejados por atrevidos pilotos. Con 70 años encima, deberían estar parqueados en museos de aviación, pero en Colombia han tenido una segunda vida al convertirse en salvavidas para muchos pueblos selváticos adonde no llega la aviación comercial. El cronista voló cientos de kilómetros en los DC-3 para describir cómo los pilotos, cuya misión es conectar la “otra Colombia” con el resto del país, vuelan sin torres de control ni sofisticados sistemas de navegación para transportar víveres, pasajeros y hasta animales. Escrita con todos los instrumentos de la navegación literaria.